Nuestra declaración de fe
Lo que
creemos.
Nuestra fe está centrada en Jesucristo, fundada en la Palabra de Dios y vivida en comunidad para la gloria de Dios.
12verdades que confesamos
Una fe bíblica
Firmes en la verdad.
Unidos en Cristo.
Esta declaración resume las convicciones bíblicas que guían nuestra enseñanza, adoración, comunión y servicio como iglesia local.
01La Palabra de Dios
Creemos que las Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento son la Palabra inspirada de Dios, sin error en sus escritos originales, completas como revelación de la voluntad de Dios para la salvación, y la autoridad suprema y final en todos los asuntos sobre los cuales hablan.
2 Timoteo 3:15–17; 2 Pedro 1:20–21 02La Trinidad
Creemos en un solo Dios, Creador y Sustentador de todas las cosas, que existe eternamente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Creemos que los tres son iguales en toda perfección divina y que desempeñan funciones distintas, pero armoniosas, en la obra de la creación, la providencia y la redención.
Deuteronomio 6:4; Juan 10:30 03Dios el Padre
Creemos en Dios el Padre, Espíritu infinito y personal, perfecto en santidad, sabiduría, poder y amor. Creemos que Él se ocupa misericordiosamente de los asuntos de la humanidad, que escucha y responde la oración, y que salva del pecado y de la muerte a todos los que vienen a Él por medio de Jesucristo.
Juan 4:24; Juan 6:27 04Jesucristo
Creemos que Jesucristo es el Hijo eterno de Dios y que posee exactamente la misma naturaleza, los mismos atributos y la misma perfección que Dios el Padre y Dios el Espíritu Santo. Creemos además que Él no solamente es verdadero Dios, sino también verdadero hombre, concebido por el Espíritu Santo y nacido de la virgen María. Creemos en su vida sin pecado, su sacrificio sustitutivo, su resurrección corporal de entre los muertos, su ascensión al cielo, su intercesión sacerdotal a favor de su pueblo y su regreso personal y visible desde el cielo.
Juan 1:1; Juan 1:14; 1 Pedro 1:18–19; 1 Corintios 15:4–7 05El Espíritu Santo
Creemos en el Espíritu Santo, en su personalidad y en su obra de regeneración, santificación y preservación. Su ministerio es glorificar al Señor Jesucristo, llevar a cabo la obra de Cristo en la redención de los perdidos y capacitar al creyente para una vida piadosa y de servicio.
Hechos 5:3–4; Juan 16:8–11; 1 Corintios 12:23–30; Efesios 5:8 06El ser humano
Creemos que Dios creó originalmente al ser humano, varón y mujer, a su imagen y libre de pecado. Creemos además que todas las personas son pecadoras por naturaleza y por elección, y que están espiritualmente muertas. También creemos que el Espíritu Santo regenera a quienes se arrepienten de su pecado y confían en Jesucristo como Salvador.
Génesis 1:26–27; Romanos 3:23; Romanos 5:12–19 07La salvación
Creemos en la salvación por gracia mediante la fe en el Señor Jesucristo. Creemos además que esta salvación se basa en la gracia soberana de Dios, fue comprada por Jesucristo en la cruz y se recibe por fe, aparte de cualquier mérito, obra o rito humano. Creemos también que la salvación produce una vida justa, buenas obras y una debida preocupación por el prójimo.
Efesios 2:4–10; Tito 3:4–5 08La Iglesia
Creemos que la Iglesia es el cuerpo espiritual cuya cabeza es Cristo. Creemos que la Iglesia verdadera está formada por todas las personas que han sido regeneradas por el Espíritu Santo. Creemos que este cuerpo se expresa en congregaciones locales cuyos miembros han sido bautizados por inmersión tras una confesión creíble de fe y se han unido para la adoración, la enseñanza, la evangelización y el servicio. Creemos que las ordenanzas de la iglesia local son el bautismo del creyente por inmersión y la Cena del Señor. También creemos en la interdependencia de las iglesias locales y en la sumisión mutua de los creyentes en amor.
Mateo 28:19–20; Hechos 2:41–47; 1 Corintios 11:23–26; Efesios 4:11–16 09La conducta cristiana
Creemos que la tarea suprema de los creyentes es glorificar a Dios con su vida y que su conducta debe ser irreprochable ante el mundo. Creemos además que deben ser administradores fieles de sus posesiones y procurar alcanzar la plena madurez en Cristo.
1 Corintios 10:31; Efesios 4:16; 2 Corintios 9:6–8 10La unidad
Creemos en la unidad espiritual de los creyentes en nuestro Señor Jesucristo.
Juan 17:20–22; Hechos 4:32; 1 Corintios 1:10; 12:13; Romanos 12:4; Gálatas 5:14–15; Efesios 4:3–6, 16; 1 Juan 2:9–11 11Las últimas cosas
Creemos en la resurrección corporal de los salvos y de los perdidos, en la existencia eterna de todas las personas, ya sea en el cielo o en el infierno, y en los juicios, recompensas y castigos divinos.
Juan 3:16; Romanos 6:23; Romanos 8:17–18; Apocalipsis 20:15 12La separación de la Iglesia y el Estado
Creemos que cada iglesia local se gobierna a sí misma y debe estar libre de la interferencia de cualquier autoridad eclesiástica o política. Creemos además que todo ser humano es directamente responsable ante Dios en asuntos de fe y vida, y que cada persona debe tener libertad para adorar a Dios conforme a los dictados de su conciencia.
Hechos 5:29